Pregunta para Senado
¿Por qué no existen columpios adaptados para los niños/as con discapacidad en todos los municipios del país? Se discrimina a una parte de la infancia que tiene el mismo derecho a reír, jugar, pertenecer, sin que sea un privilegio.
Él es Mateo en un columpio, un columpio adaptado, y aunque parezca una imagen más, no lo es.
La mayoría de parques no están pensados para niños/as como él. Menores que forman parte de una infancia discriminada por la falta de accesibilidad en zonas recreativas, y que podrían jugar, reír, sentir el viento en la cara y la sensación de velocidad, con algo tan sencillo como la instalación de columpios adaptados, que les permita ser uno más en la convivencia que se crea en los parques infantiles.
Con esta falta de juegos desde la infancia, ya se muestra la vulneración de derechos de las personas con discapacidad, una exclusión que se perpetúa por la falta de visibilidad en la sociedad y que nos obliga a alzar la voz. La instalación de columpios adaptados en los parques infantiles no debería ser un privilegio, sino algo habitual.
Columpios que valen para todos, y para los que no debería ser necesario recorrer kilómetros para encontrarlos, o asumir que ni siquiera existen.
Esto limita mucho las posibilidades de muchos menores a jugar, aprender y socializar con sus amigos. Por ello, lanzamos esta petición para solicitar la creación de parques y áreas de juego verdaderamente inclusivos, donde todos los niños, independientemente de sus capacidades físicas, puedan divertirse, explorar y relacionarse.
La creación de estos espacios no solo beneficia a los niños y niñas con discapacidad, sino que enriquece a toda la comunidad, fomentando valores como la empatía, la solidaridad y el respeto por la diversidad. La inclusión en los espacios públicos es un paso esencial para construir una sociedad más justa, equitativa y respetuosa, donde todos los niños tengan las mismas oportunidades de crecer felices y desarrollarse plenamente.
Recordemos que el acceso a parques públicos y zonas de ocio es un derecho de la infancia, y además, el artículo 49 de la Constitución Española obliga a los poderes públicos a impulsar políticas de autonomía, inclusión y accesibilidad universal. Establece que las personas con discapacidad deben ejercer sus derechos en igualdad real y efectiva, y que las administraciones deben garantizar su plena autonomía personal, inclusión social y participación.
Las familias no queremos lástima, queremos igualdad. Queremos poder ir a un parque sin tener que planificar cada detalle, sin tener que comprobar previamente si nuestros hijos podrán acceder, participar o simplemente sentirse uno más. Queremos espacios donde todas las infancias sean visibles, donde se normalice la diversidad y donde ningún niño se sienta diferente por no poder jugar.
Necesitamos áreas de juego inclusivas, donde todos los niños y niñas puedan compartir, aprender y disfrutar juntos. Espacios que eduquen desde la infancia en la inclusión social, porque la convivencia con la diversidad es esencial para construir una sociedad más humana.
No es un imposible lo que pedimos, puede hacerse realidad con voluntad, empatía y compromiso. Por ello te pedimos que apoyes esta petición, para dar visibilidad a esta situación y exigir a las instituciones que tomen medidas concretas que garanticen que ningún niño o niña quede fuera de algo tan esencial como jugar.