Los criterios de acceso a las residencias públicas de mayores dejan fuera a muchas familias cuidadoras. ¿Cuándo se tendrá en cuenta su realidad?
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¡Conseguido! La ‘neurodiverfamilia’ accede finalmente a una plaza pública en una residencia de mayores


La familia neurodiversa que ha luchado por conseguir una plaza pública en una residencia de mayores, finalmente ha logrado su acceso. Y es que, las residencias públicas para mayores son recursos vitales, especialmente para aquellas familias que además conviven con la neurodiversidad. 

Como ocurría en este caso, las instituciones no estaban concediendo el acceso a un centro público, teniendo la familia que hacerse cargo del coste económico que supone un centro privado. 

Se trata, además, de una familia que ha tenido que convivir con el autismo y el duelo, pues dos jóvenes con esta condición quedaron bajo su cuidado tras fallecer sus padres. 

A pesar de esta situación tan concreta y dolorosa, las instituciones no estaban teniendo en cuenta el carácter de especial urgencia del recurso de una residencia pública. Así, la familia sentía indefensión y abandono por parte de las administraciones, haciéndose cargo en solitario del peso de los cuidados y la dependencia.

Finalmente, esta familia que pedía poder optar a una plaza pública, ha podido acceder a un centro y mejorar así la calidad de vida de sus miembros. 

¡Gracias a todas las personas que firmaron para apoyar que las familias no tengan que asumir solas el peso de los cuidados y para que los criterios en las plazas públicas de centros de mayores sean más justos!


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 Galdera Los criterios de acceso a las residencias públicas de mayores dejan fuera a muchas familias cuidadoras. ¿Cuándo se tendrá en cuenta su realidad?

Las residencias de mayores son recursos indispensables para mejorar la calidad de vida de sus usuarios y ayudar a sus familias con su cuidado. No obstante, y pese a la importancia que tiene el acceso público a este recurso, la realidad es que muchas familias se acaban quedando fuera y deben acudir irremediablemente al ámbito privado. 

Este es el caso de nuestra familia, en la que, a pesar de nuestra situación, las instituciones no nos están dando acceso a un centro público. La espera para acceder a una plaza pública se puede alargar durante el tiempo y, entre tanto, las familias deben hacernos cargo del coste económico que supone un centro privado. 

En nuestro caso, los cuidados y la dependencia han sido nuestro día a día durante mucho tiempo, pues, además de esta situación, convivimos también con el autismo y el duelo.

Hace unos años, y tras batallar con una enfermedad tan desoladora como el cáncer, mis cuñados fallecieron, de manera que sus hijos quedaron bajo nuestro cuidado. Un camino muy complejo en el que se ha unido sufrimiento por el duelo con la condición de autismo severo de uno de los jóvenes. 

Es por ello que la dependencia y los cuidados han estado plenamente presentes en todo el camino de nuestra familia, empeorando la situación cuando hemos necesitado un recurso al que tenemos pleno derecho, ya que la abuela de los jóvenes necesita una residencia de mayores.

Hoy en día oímos constantemente la importancia de los cuidados y, sobre todo, de los cuidadores, pero la realidad es que en muchas ocasiones nos encontramos abandonados por las instituciones. 

Necesitamos que los baremos para acceder a las residencias públicas de mayores mejoren. ¿Cómo es posible que, en una situación como la nuestra, no podamos optar a una plaza pública?

Los estándares y criterios que se tienen en cuenta para estos accesos deben mejorar, ya que negar a una familia en una situación como esta una mejora real en su calidad de vida sólo crea desigualdad y empeora su situación.

Las familias con miembros con discapacidad se tienen que hacer cargo de la mayoría de costes que requieren las terapias, y si esto se suma al coste de una residencia privada, muchos no pueden acceder a los centros.

La sobrecarga emocional tiene un fuerte impacto en los cuidadores, que además tienen que verse afectados por la falta de apoyo y recursos. 

Es urgente revisar y mejorar los criterios para el acceso a las residencias públicas de mayores, teniendo en cuenta la situación de cada una de las familias. Basta de que las familias asuman solas el coste de los cuidados. Necesitamos criterios más justos. ¿Cuándo mejorarán estos criterios para que nuestra familiar pueda acceder a una residencia pública?

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Neurodiverfamilia . Neurodiverfamilia .
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2026.01.16

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