Pregunta para Cortes de Castilla-La Mancha

Soy Mery y superé un linfoma. ¿Cuándo se invertirán más recursos en investigaciones de nuevos tratamientos contra el cáncer más eficaces y que tengan menores efectos secundarios?

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María Romero Pregunta de María Romero

Me llamo María, soy de Guadalajara y en 2013 me diagnosticaron cáncer linfático.  
 

Antes del diagnóstico, ya llevaba más de tres años sintiéndome mal. Tanto, que cuando me ingresaron en el hospital me sentí en cierto modo aliviada porque POR FIN,  iban a decirme que me ocurría, y se podría poner un remedio. No sabía qué me esperaba. Extracción de un ganglio, diagnostico de linfoma, preservación de fertilidad, quimioterapia...  
 

Tenía solo veinte años y muchos sueños por cumplir. Fue un año lleno de experiencias nuevas, algunas desagradables y otras no tanto. Un año en el que conocí personas luchadoras y maravillosas, un año de sofá y manta. Pero sobre todo, un año lleno de fuerza, de ganas de vivir, de lucha y de optimismo. Fueron momentos difíciles, para mí pero también para mi familia y para mis amigos. Entre todos sacamos fuerzas para afrontarlo juntos. 
 

A lo largo de estos años, he conocido muchas personas que han sufrido cáncer linfático, y puedo afirmar que uno de los mejores tratamientos para la lucha contra esta enfermedad es el optimismo. Hay momentos en los que la boca te sabe a lejía, te fallan las fuerzas para levantarte de la cama, y sientes como el pelo se cae después de cada ciclo de quimioterapia. Yo misma, en muchas ocasiones tuve que apoyarme en otras personas para poder seguir adelante, pero la fuerza debe salir de uno mismo. No podemos permitirnos el lujo de sentirnos desgraciados, de vivir pensando en la mala suerte que hemos tenido.  
 

Yo no necesité un trasplante de médula para poder curar mi linfoma, pero muchas de las personas que sufren este tipo de cáncer sí. Es necesario que la ciudadanía se involucre mucho más y se informe sobre como se puede ser donante de médula para poder salvar muchas vidas.   
 

He querido involucrarme en la lucha contra el cáncer, participando en voluntariados y colaborando con asociaciones. Eso me hace sentir que estoy aportando mi granito de arena en la lucha contra una enfermedad que todavía, por desgracia, hace sufrir a tantísima gente.  
 

En estos momentos sigo luchando contra los efectos secundarios que me ha dejado la quimioterapia. El peor efecto secundario que me ha dejado ha sido la fibromialgia, que me la diagnosticaron con 25 años, y es una enfermedad crónica para toda la vida. Aun así siempre le agradezco a la vida todo lo que me ha regalado. 
 

Por eso, quiero utilizar esta campaña para pedirle a los políticos de las Cortes de Castilla la Mancha que inviertan más recursos en nuevas investigaciones de nuevos tratamientos contra el linfoma. Nuevos tratamientos o mejoras en los que ya existen, sobre todo para prevenir y paliar los efectos secundarios que nos causan a los pacientes oncológicos.  
 

Todavía me quedan muchos sueños por cumplir, y puedo decir de primera mano que el arma más poderosa para cumplirlos es el optimismo, la sonrisa incondicional y la fuerza de voluntad.

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