Pregunta para Parlamento de Andalucía

La Crisis del COVID-19 complica las cosas para los que sufrimos Esclerosis Múltiple. ¿Por qué no se nos concede el permiso de discapacidad?

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Me llamo Yurema, tengo 28 años y padezco Esclerósis Múltiple. Fui diagnosticada hace 4 años y, aunque se recibe esta noticia con mucho miedo, siempre he intentado llevarlo con mucha positividad. 

Ser joven y padecer esta enfermedad es sinónimo de ver tus limitadas tus oportunidades laborales y de futuro, pero no solo por los síntomas, sino por el estigma y los prejuicios sociales. Decir que tienes Esclerosis Múltiple conlleva que la gente se sorprenda de verte una persona sana y no en silla de ruedas, y hoy en día los tratamientos para la enfermedad han avanzado mucho. 

En el ámbito laboral, la exclusión social se agrava. Me diagnosticaron EM mientras estaba trabajando. En cierta forma fui afortunada, ya que a día de hoy sigo en el mismo empleo, aunque con ciertas dificultades. Los síntomas de esta enfermedad son silenciosos, y hay días que no puedo levantarme de la cama o incluso no puedo hablar. Además, para seguir  mi tratamiento debo acudir al médico al menos una vez al mes, lo que conlleva faltas en el trabajo y la sensación de estar en deuda con el empleador. Tengo conocidos en la misma situación y que no han tenido tanta suerte, siendo diagnosticados e inmediatamente despedidos y con serias dificultades para encontrar trabajo. 

La actual situación con el COVID-19 ha complicado aún más las cosas, ya que las personas con Esclerosis Múltiple pertenecen a grupos de riesgo. En cuanto todo vuelva a la normalidad, deberé volver al trabajo, aun exponiendo a mi salud, porque no puedo permitirme ser despedida. Encontrar empleo teniendo Esclerosis Múltiple es ampliamente difícil ya que, por muy sana que parezca que estás, en cuanto nombras la enfermedad la gente no te quiere contratar por miedo a que te quedes en silla de ruedas. Quiero tener garantías de que si me quedo sin trabajo pueda optar a otro. 

Por este motivo, desde hace un tiempo empecé una lucha para la reivindicación del reconocimiento del 33% discapacidad en las enfermedades degenerativas. Actualmente, tener el diagnostico de Esclerosis Múltiple no garantiza obtener este reconocimiento si no tienes un grado muy avanzado de ésta. La respuesta fue “te daremos el reconocimiento cuando lo puedas moverte”, cuando ya he tenido pérdidas de movilidad momentáneas.

Así pues, al ser de Sevilla, me dirijo a los miembros del Parlamento de Andalucía para que ofrezcan posibles soluciones para garantizarnos una seguridad laboral, afectada ahora más que nunca por la crisis del COVID-19, a las personas con Esclerosis Múltiple. 

 

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