Pregunta para Eusko Legebiltzarra
¿sabiendo lo q se sabe sobre las bebidas energéticas, por qué seguimos sin prohibirlas a menores?
Las bebidas energéticas contienen altas dosis de cafeína y otros estimulantes que, según organismos oficiales como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, pueden provocar efectos adversos en menores, incluyendo alteraciones del sueño, ansiedad, taquicardias y problemas de comportamiento.
A pesar de ello, su acceso sigue siendo libre para adolescentes, normalizando un consumo que no es adecuado para su edad ni para su desarrollo.
Por ello, como ciudadanos, solicitamos:
- La prohibición de la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años en todo el territorio.
- La regulación de su publicidad, especialmente aquella dirigida a menores y adolescentes.
- La implantación de campañas informativas en centros educativos sobre los riesgos asociados a su consumo.
- La limitación de su venta en entornos frecuentados por menores (centros escolares, instalaciones deportivas, etc.).
Esta iniciativa no pretende criminalizar el consumo, sino proteger la salud de los menores ante productos diseñados para generar hábito y cuya percepción social no refleja sus riesgos reales.
La salud de nuestros jóvenes no puede depender únicamente de la información individual o del criterio de consumo, sino de medidas colectivas que garanticen su protección.