Pregunta para Diputación de Cuenca

¿Nos ayudarán a parar el maltrato animal en el Albergue Provincial de Animales de Cuenca?

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Como ciudadanas, personas particulares y entidades implicadas en la defensa de los derechos de los animales queremos denunciar públicamente las irregularidades que se llevan cometiendo en la perrera de Cuenca (Albergue Provincial de Animales) desde noviembre del 2016 a agosto del 2017, mientras fue gestionada por Diputación de Cuenca, y desde esa fecha hasta hoy, gestionado por ALOSAN, recogida de perros abandonados S.L. (sucursal de una empresa privada de limpieza, responsable también de la perrera de Numancia de la Sagra, Toledo).

Por eso, ante la pasividad y el silencio administrativo de la Diputación de Cuenca, les pedimos a ustedes, políticos de la Diputación, que nos ayuden a trasladar nuestra preocupación. ¿Se reunirán con nosotros? ¿Llevarán este asunto al gobierno?

El Pliego de prescripciones administrativas por el que se rige el contrato entre la Diputación, última responsable de la gestión del Albergue, y la empresa adjudicataria Alosan, se incumplen en varios puntos, como los que citamos y copiamos literalmente:

 - “FOMENTAR Y FACILITAR LAS ADOPCIONES”

El proceso es complejo y tedioso. No hay ni un número de teléfono para acceder. Los trámites comienzan por escribir un email para poder acceder a las instalaciones. Hay que regresar en otras ocasiones y muchos de estos emails no son contestados.

- “A TODO PERRO RECOGIDO DEBERÁ REALIZÁRSELE AL MENOS UNA FOTOGRAFÍA, QUE SERVIRÁ PARA INCORPORARLA A LA BASE DE DATOS DE LOS SERVIDOS TÉCNICOS CON FINES ESTADÍSTICOS Y PARA POTENCIAR Y DIFUNDIR SU ADOPCIÓN”. Además se deberá realizar la “TRANSMISIÓN, A TRAVÉS DE INTERNET U OTROS MEDIOS, DE LOS DATOS QUE LE SEAN SOLICITADOS O FACILITADOS, PARA EL MANTENIMIENTO, EN CASO NECESARIO, DE UNA PÁGINA WEB DE ADOPCIONES”.

En ninguna de las páginas destinadas a la difusión de los animales de la perrera hay casos actualizados de perros, sino fotografías de algunos que ya fueron adoptados hace tiempo y otros muertos o sacrificados. Es inexistente la difusión de cada uno de los casos actuales, dificultando e impidiendo de esta forma, la adopción de los animales que tanto necesitan un hogar. Recordamos que, por ley, pasados 21 días de su ingreso en la perrera pueden ser sacrificados!!!

- “EL MANTENIMIENTO DEL ANIMAL SE EFECTUARÁ EN PERFECTAS CONDICIONES DE HIGIENE, ALIMENTACIÓN Y CUIDADOS DURANTE SU PERMANENCIA EN LAS INSTALACIONES DEL ALBERGUE”. Además “SE GARANTIZARÁ A TODOS LOS PERROS RECOGIDOS UN TRATO RESPETUOSO, ADECUADO A SUS NECESIDADES, EVITÁNDOLES CUALQUIER DAÑO O VEJACIÓN, TANTO DURANTE SU RECOGIDA, COMO EN EL TRANSPORTE Y ALOJAMIENTO”

En los últimos meses se han ido viendo las malas condiciones en las que se encuentran los perros que se podían observar desde fuera de las instalaciones. Decimos “desde fuera” ya que hay personas y protectoras a las que se les impide el acceso a este lugar, así como a colaborar en la difusión y adopción de los perros. Muchos de ellos muestran signos de delgadez, parasitación interna y síntomas de enfermedad: posturas encorvadas, cabeza baja, mirada de dolor, defecaciones blandas, poco o nulo movimiento físico, abdomen en péndulo… Frente a todo esto, no parece que se les atienda de forma veterinaria.

En los porches traseros de la perrera hay animales (cachorros, perros de talla pequeña y algún galgo), cuyo único cobijo es una caseta de plástico, sin camas, sin mantas, sin un abrigo, sin un palet que los aisle del suelo, sin calefacción. Estos espacios están orientados al Norte, nunca da el sol y el suelo está mojado por el sistema de limpieza con agua durante las 24 horas del día. La perrera está ubicada, además, a unos 100 metros del río Júcar y en invierno, por la noche, el suelo se hiela. Los perros, para sobrevivir no pueden tumbarse, o bien se tumban unos encima de otros, muriendo los más débiles.

- “A LOS ANIMALES RECOGIDOS SE LES PROPORCIONARÁ CUIDADOS Y ALIMENTACIÓN TODOS LOS DÍAS DEL AÑO, SIN EXCEPCIÓN.”

Los días de fiesta no trabajan en ese lugar, por lo que los animales no comen ni son limpiadas las instalaciones.

- “EL ADJUDICATARIO FACILITARÁ Y FOMENTARÁ EN TODO MOMENTO LA RELACIÓN CON EL VOLUNTARIADO, PUESTO QUE SU LABOR EN EL FOMENTO DE LAS ADOPCIONES, LA PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN DEL ALBERGUE Y DE TRANSMISIÓN DEL MENSAJE DE CUIDADO DE ANIMALES, NO MALTRATO Y NO ABANDONO A LA SOCIEDAD ES FUNDAMENTAL”.

Es misión imposible ser voluntaria en ese lugar. No difunden a los perros en ninguna plataforma de internet y el acceso al núcleo zoológico es bastante complicado, por no decir, imposible para muchas personas.

Las adopciones que se hacen no siempre son responsables. Sabemos que se entregan perros a cazadores, para guardar fincas, críar y todo lo que podamos imaginar. Los perros salen sin esterilizar, cosa bastante incongruente, ya que esto sería una de las primeras medidas para evitar el abandono de camadas indeseadas.

Las campañas de adopción que luego hace Diputación en colaboración de una supuesta “protectora” llamada Guapos en Adopción (que no está registrada como asociación), también son muy escasas.

 

Por todo esto, EXIGIMOS:

1. Que se arreglen y amplíen las instalaciones. Solo existe esta perrera, con capacidad para 120 animales, para TODA la provincia de Cuenca. Cuando por ley, el número de plazas de cada ayuntamiento debería ser del 2% del del censo de perros municipal. El mismo Ayuntamiento de Cuenca reconocía en el año 2012, la existencia de unos 9.000 perros según el SIACAM, por lo que el número de plazas debería ser de 180 sólo para la ciudad de Cuenca.

2. Que haya transparencia en la gestión, puesto que es un servicio público pagado con dinero público. No sabemos qué animales hay allí ni qué sucede con ellos, y cuando se ha empezado a pedir información, las vallas del recinto se han cubierto sospechosamente con una malla negra que impide ver el interior de las instalaciones.

3. “SACRIFICIO CERO” en el Albergue de Animales de Cuenca (perrera), cosa que es bastante compleja si el servico lo lleva una empresa (ALOSAN, recogida de perros abandonados, S.L.) y no una protectora.

4. Que se deje de cosificar a los animales (como muestran los términos con los que refieren a ellos en los pliegos de condiciones, actitudes y líneas de actuación que se están llevando a cabo con ellos), de verlos como plagas, seres infecciosos y transmisores de enfermedades.

5. Que la perrera de Cuenca sea gestionada por una PROTECTORA y no una empresa.

6. Un presupuesto adecuado para gestionar la perrera de una forma ética que cubra las necesidades reales de los perros.

Si como sociedad aun no estamos preparados para frenar este alto índice de abandono, por lo menos hagamos todo lo posible para darles una segunda oportunidad de vivir dignamente.

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