Pregunta para Daniel Zaragoza Guirao
Entre contratos temporales, abusos sexuales a trabajadoras y cobrando menos del salario mínimo. ¿Cuándo se protegerá a los trabajadores del sector agroalimentario de la Huerta murciana?
Los alimentos que se exportan desde Murcia suponen el 20% de la exportación nacional, en agosto de este año el BORM (Boletín Oficial de la Región de Murcia) anunciaba que el sector agroalimentario era “uno de los principales motores de nuestra economía y uno de los pilares que ha garantizado el bienestar de nuestra sociedad durante el estado de alarma”. Unas semanas antes de la publicación había fallecido el jornalero Eleazar Blandón después de trabajar a 44ºC en la huerta murciana. No hay que llegar a la muerte para que la gente abra los ojos y ponga remedio a la explotación.
Tras un tiempo de conversaciones con la patronal que no han llegado a nada, los trabajadores se han cansado. Treinta años de promesas vacías se reivindicaron el pasado viernes, 4 de diciembre, en la huelga convocada por CC.OO y UGT por los derechos de los trabajadores del sector.
Las personas que trabajan en el sector agroalimentario en Murcia denuncian las situaciones precarias en las que se encuentran. La mayoría de los salarios ni siquiera llegan a alcanzar la cantidad de 950 euros mensuales que se estableció como salario mínimo interprofesional en febrero de este año. La cuantía a la que tiene derecho todo trabajador no puede resultar inferior a 44,99 euros por jornada legal en la actividad, según establece la legislación vigente y recoge el BOE.
La mayoría de los trabajadores son fijos discontinuos y a la hora de pedir baja por incapacitación laboral se ven perjudicados. El 90% de los trabajadores del sector trabajan mediante contratos de trabajo temporal. Esto supone una precarización bastante grande.
También se exige el cumplimiento del horario de 8 horas al día. En muchas ocasiones se llega a superar las 15 horas trabajadas en jornadas exhaustivas, haga frío o calor. Los patrones ejercen su posición de poder no sólo para tener a los trabajadores en situación de esclavitud respecto a las condiciones si no que también chantajean a las trabajadoras. Se denuncian los abusos sexuales a las trabajadoras llegando hasta el punto de chantagearlas que si no tienen sexo con el empresario no trabajan.
Las condiciones laborales que el sector exige son para trabajar dignamente y no como esclavos. Por eso me dirijo a los políticos de la Asamblea Regional de Murcia para que se pronuncien respecto a la precariedad que roza situaciones de esclavitud en el sector agroalimentario murciano.
- Control a las empresas de trabajo temporal y la patronal para que el salario alcance el mínimo interprofesional.
- Igualdad entre fijos y fijos discontinuos: Luchar contra la temporalidad que representa el 90% del sector.
- Denuncia pública de los chantajes y abusos sexuales que los patrones ejercen, desde su posición de poder, sobre las jornaleras.
- Revisar las largas jornadas laborales que los trabajadores se ven obligados a afrontar (de hasta 15 horas).
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