Pregunta para Congreso de los diputados
¿Hasta cuándo deben esperar las personas con movilidad reducida para poder moverse por la calle?
Quisiera plantear una cuestión de accesibilidad urbana que afecta directamente a las personas con movilidad reducida. En muchas zonas céntricas, las aceras son tan estrechas, irregulares o están ocupadas por obstáculos (postes, terrazas, mobiliario urbano, señales de tráfico, etc.) que obligan a los peatones —especialmente quienes usan sillas de ruedas, andadores o muletas— a desplazarse por la calzada.
Sin embargo, la solución que suele proponerse consiste en esperar a grandes obras de remodelación, con presupuestos elevados y plazos muy largos, para eliminar aceras y convertir esas calles en plataformas únicas. Mi pregunta es: ¿por qué las personas con movilidad reducida deben esperar años a que se ejecuten estas obras para poder circular con seguridad por su propio barrio?
¿Existen barreras legales o normativas que impidan aplicar soluciones más rápidas y económicas? Por ejemplo, señalizar ese tipo de calles como zonas residenciales (señal s-28) para ofrecer prioridad al peatón y no a los vehículos? Además, cuando hay adoquines o badenes que dificultan la circulación ¿podrían diseñarse carriles compartidos entre peatones y vehículos
Creo que es importante explorar alternativas que no dependan exclusivamente de grandes proyectos urbanísticos, para garantizar la accesibilidad real y cotidiana de quienes más la necesitan.