Pregunta para Congreso de los diputados

Queremos una educación inclusiva con el género trans, terapia pública accesible para las familias y facilitar el acceso al mercado laboral que aún discrimina

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Gema Díaz Lara Pregunta de Gema Díaz Lara

Me llamo Gema, soy una mujer trans de 22 años y lanzo esta campaña para reivindicar muchas injusticias a las que nos enfrentamos las personas trans debido a una realidad que duele escribir: nos niegan la existencia a lo que somos. Voy a contaros situaciones discriminatorias que, como persona del género trans, he tenido que vivir en distintos momentos de mi vida. 

Negarte la existencia a lo que eres

En el colegio religioso en el que me educaron dentro de unos estereotipos muy marcados me castigaban por querer usar el baño de chicas, género con el que, ya por aquel entonces, me sentía identificada. 

La educación, desde temprana edad, debería estar orientada a favorecer el desarrollo del niño en su identidad. El profesorado, en muchas ocasiones, plantea una realidad cercada en dos géneros, una realidad limitada. Por este motivo, eché en falta referentes sanos de personas trans en los que inspirarme y sentirme más acompañada. Debido a la falta de información en el colegio, nuestra salida es informarnos por nuestra cuenta. Encontramos artistas cis maravillosos, que están a favor del colectivo lgtbi, pero no pueden hablarte de tu identidad. 

Necesitaba sentir que mi identidad no estaba mal. En mi primer colegio yo tenía una etiqueta por mis gestos femeninos: era el marica. Si en la infancia te juzgaban, en la pubertad se hace mucho más evidente. Huyendo de esta sensación de que mi manera de ser estaba mal porque no era lo ‘normal’, me cambié de colegio. Me corté el pelo e intenté encajar en el prototipo masculino. Fue entonces, con 15 años, cuando tuve mi primera crisis de identidad. Muchas personas trans llevan una doble vida dentro y fuera de su casa. La adolescencia es un periodo muy difícil, y es entonces cuando se constituye quiénes somos. Recuerdo que hablé con mi madre, le dije:  “Yo pienso en cuando sea mayor y me imagino como la abuela, no como el abuelo”.

Conozco personas trans a las que les han echado de su propia casa

En la adolescencia nos cuestionamos lo que somos y lo que queremos ser, pero si desde la infancia se nos cohíbe, ese proceso se hace mucho más difícil. Había una persona de relevancia en mi familia que cuestionaba cada decisión que yo, como individuo, tomaba en relación a mi género. Conozco casos de personas trans a los que les han echado de su propia casa. Tan importante es el acceso público a terapia psicológica como que su entorno familiar también participe de esta terapia. Es muy importante que la familia también viva este proceso de comprensión y aceptación. 

El apoyo psicológico familiar es primordial, sobre todo, en la pubertad que es cuando la persona es más vulnerable. La mayoría de las personas trans carecen de apoyo familiar por lo que se aíslan en una burbuja de amistades que se traduce, también, es una mayor exclusión social. 

Mi pareja me dijo que si realizaba el cambio me dejaría

La siguiente etapa que quiero denunciar está relacionada con mi madurez y transición biológica. Me dedico, desde los 16 años, al mundo del decorado en cine y televisión. En mi entorno laboral mi identidad estaba aceptada pero sí es cierto que cuando salimos de nuestra ‘burbuja’, la discriminación se hace latente. 

A los 17, empecé a salir con la que, hasta este año, era mi pareja. Vivíamos juntos y también trabajábamos juntos. Mi decisión de transicionar hacia el género femenino fue la razón por la que se acabó mi relación y también mi empleo. Tomé la decisión de abandonar el trabajo y mi relación para empezar mi transición de una forma calmada y sana, contando con el apoyo de mi familia

Llevo 4 meses hormonándome y me preocupa mucho enfrentarme a una entrevista de trabajo. Temo que se me juzgue como persona trans. Porque puede ser que el empresario sea inclusivo pero, por desgracia, vive de unos clientes que pueden sentirse incómodos tratando con una persona del género que sale de su realidad. Por eso es tan importante, normalizar a las personas trans. 

A partir de mi historia, planteo tres propuestas hacia una mayor inclusividad de las personas de género trans:

  1. Formación e información sobre esta identidad en los colegios e institutos. Charlas, acceso a referentes sanos y, en definitiva, educación inclusiva con las personas trans.
  2. Acceso a terapia psicológica no sólo para la persona trans si no también para su entorno familiar que transiciona con elle. Capacitar a la sanidad pública para que otorgue este derecho.  Dejar de tratar como enfermo a la persona trans para educar a la familia, hacerle entender que lo que le está ocurriendo es normal.
  3. Facilitar el acceso al mercado laboral en el que todavía perduran muchas situaciones discriminatorias. No queremos que nos encasillen en determinados sectores profesionales. 
     

Apoya mi campaña y compártela para poder trasladar esta petición al Congreso de los Diputados 

 


 

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