¿Cuándo se ofrecerá una mayor protección para los menores en Internet?
Joseba Agirretxea

Comparto la preocupación por la exposición que las y los menores tienen en internet y en las redes sociales


Hola Lara.

Comparto contigo la preocupación por la exposición que las y los menores tienen en internet y en las redes sociales. En especial, como portavoz del Grupo Vasco EAJ-PNV en la Comisión de Igualdad, me inquieta el riesgo que el consumo de contenido pornográfico puede suponer en la educación sexual de las personas jóvenes. 

En cuanto a la legislación vigente, la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y Garantías de los Derechos Digitales derogó la anterior Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal, estableciendo en sus artículos 7, 84, 92 y 97 la protección de los menores, de sus datos y de sus derechos en el ámbito de los dispositivos digitales y las redes sociales.

En cualquier caso, también comparto contigo la necesidad de establecer Planes de Actuación específicos en el ámbito educativo, pero debo señalar también que, de acuerdo con el ordenamiento jurídico actual, la educación es, al menos en el caso del Estatuto de Gernika, competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma del País Vasco. No sería adecuado, por tanto, establecer desde el Congreso una legislación concreta sobre este asunto porque supondría una invasión del marco competencial vigente.

Un saludo,

Joseba Agirretxea.


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Joseba Agirretxea
 Galdera ¿Cuándo se ofrecerá una mayor protección para los menores en Internet?

Mi nombre es Lara y soy psicóloga-orientadora. Tengo una gran preocupación por los peligros de Internet a los que tantos menores están expuestos hoy en día. No existe una buena regulación por parte de las familias ya que es muy difícil controlar todas las páginas a las que pueden acceder, por eso creo necesario que el Gobierno se implique para regular contenidos que hagan referencia a la apología de la pedofilia, la violencia o el abuso sexual.

La gente no está concienciada de que, en gran parte, en el entretenimiento se encuentra una parte crucial de la pedagogía y según el contenido que veamos podemos aprender a normalizar unos comportamientos u otros. 

Hay quien bajo el hashtag ‘humor’sube vídeos machistas, ofensivos o incluso algunos que atentan directamente contra los menores. Hace unos días un chico famoso en TikTok publicó un vídeo supuestamente gracioso en el que sexualizaba a un muñeco que simulaba un bebé real diciendo querer “abrirle las piernas”. Este tipo de contenidos quedan en el imaginario de muchos adolescentes que después no comprenden la gravedad de estos actos cuando ocurren en la vida real debido a la previa banalización. 

Lo mismo pasa con el porno, cada vez es más fácil acceder a todo tipo de contenido pornográfico. A su vez, este es cada vez más extremo y violento y se encuentra un solo click para los menores de edad -cada vez más pequeños según indican las últimas investigaciones- que no sabrán diferenciar la ficción de la realidad sin una apropiada educación sexo-afectiva. Debido a ello, estos son los comportamientos que muchos jóvenes después ponen en práctica en su vida personal. 

El gran problema es que realmente el porno es la única vía de educación sexual a la que pueden acceder algunos. Falta muchísima enseñanza sexo-afectiva en los centros educativos. No solo aquella que nos explica como aprender a poner un preservativo sino también la que enseña el consentimiento, la que previene la violencia machista y las relaciones tóxicas o la que evita el abuso sexual infantil. Seguir dejando que Internet eduque a nuestros hijos e hijas es muy peligroso. 

Tampoco hay conciencia sobre las relaciones de poder que ejercen adultos sobre menores en redes sociales. Los influencers con un público joven deberían de tener mucho cuidado con las cosas que dicen o que exponen ya que son para muchos, personas de referencia. En especial, el mundo de los youtubers cada vez tiene más fuerza entre adolescentes y preadolescentes que crecen escuchando insultos o argumentos dañinos por parte de sus ídolos. 

La autoestima y el amor propio también se ven afectados habitualmente debido a esa “falsa belleza” que se expone continuamente en redes sociales y que se vende como real y aspiracional cada vez a niños y niñas más pequeños. Cuerpos de gimnasio, fotos retocadas y muchos filtros es lo que ven los más pequeños cada día cuando abren su cuenta de Instagram, Twitter o TikTok. Esto puede acabar provocando problemas de salud mental graves que irrumpan en el desarrollo personal de los menores. 

Por todo esto, quiero dirigirme al Congreso de los Diputados para pedir medidas para enseñar a hacer un buen uso de las redes sociales a través de los centros educativos y que se controle el contenido ofensivo o dañino que pueden ver los menores cuando entran en Internet. 

Sortzailea
Lara Lévano Pérez Lara Lévano Pérez
4113 de 1500 Apoyos
2021.08.17

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