Pregunta para Eusko Legebiltzarra

Soy Iria, tengo 15 años y padezco dos TCA. ¿Cuándo harán campañas educativas de prevención y concienciación sobre los trastornos alimenticios, así como lo hacen para las drogas u otras enfermedades?

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Iria López Martín Pregunta de Iria López Martín

Mi nombre es Iria, tengo 15 años y sufro Anorexia desde los 13. Hace unos meses también me diagnosticaron Bulimia. Empecé a tener mucha ansiedad por comer así que iba al armario de la cocina y me pegaba grandes atracones que luego vomitaba. He llegado a vomitar hasta 8 veces en un solo día. 

Lamentablemente, estas enfermedades afectan a más de 400.000 personas en nuestro país, la mayoría jóvenes, y no se le da la importancia que merece a la hora de prevenirla. Considero que es fundamental dar visibilidad a los trastornos alimenticios, concienciar sobre su gravedad y sobre la importancia de cuidar la salud mental. Quiero compartir mi historia para ayudar a las demás personas e intentar mejorar nuestra sociedad.

Creo que mi situación empeoró durante la pandemia de la Covid-19 ya que considero que no se ha dado importancia a las enfermedades mentales. Durante el confinamiento no se tuvo en cuenta a las personas que padecían ansiedad o TCA. Para nosotros estar en casa no ha sido nada fácil, necesitamos salir para calmar la ansiedad.

Además, en mi caso, fue muy duro volver a pisar la calle. Me había acostumbrado a no ver a nadie y a no preocuparme por si otros veían si había engordado. Debido a esto volví a recaer hasta que me apunté a Surf, un deporte que me salvó la vida ya que si quería practicarlo debía subir de peso. 

Por otro lado, para mi ha sido muy duro volver al instituto, tengo pánico a pisar las clases porque mis compañeros no me lo han hecho fácil. Mucha gente ha pensado que me estoy aprovechando de mi enfermedad. Quiero remarcar que no todo lo que se ve en las redes sociales es real, puedes subir una foto sonriendo y realmente estar llorando. Las redes sociales son muy peligrosas, muestran cosas que son falsas, te hacen compararte y muchas veces pueden ser motivo de burla y acoso. 

Los TCA no son ninguna tontería. Yo desde bien pequeña ya me sentía acomplejada. Cuando iba a ballet, comparaba mi cuerpo con el de las demás niñas. En el año 2018, después de las navidades, unos familiares empezaron a hacer dieta saludable para compensar los excesos de las fiestas navideñas. Yo me sumé a ello, pero llevándolo gradualmente al punto de no querer comer prácticamente nada. Quería perder kilos, y en dos meses mi peso bajó bruscamente. 

Mi hermana sabía un poco del tema, me enseñó un video sobre la anorexia y me di cuenta que yo me encontraba en la misma situación que la chica del video. En ese momento confesé el problema y decidimos buscar ayuda médica. 

Llegué a un extremo de gravedad en que tuvieron que ingresarme.  Pensé que al salir del centro el resto iba a ser fácil, pero es una montaña rusa. Te sientes solo porque crees que nadie te entiende, y aunque estuve tiempo comiendo manifestaba mi ansiedad con autolesiones.

La exigencia de la sociedad por ser delgadas y perfectas es un mensaje que nos llega ya desde bien pequeñas en los dibujos, los juguetes o los cuentos. Este mensaje va calando poco a poco, provocando problemas de autoestima en muchos niñas y niños que pueden desencadenar en trastornos de la alimentación ya desde muy temprana edad. 

Considero que deberían de hacerse más campañas de prevención para prevenir los trastornos alimenticios. De la misma forma que se nos conciencia sobre la prevención de ciertas enfermedades o dolencias, como el tabaquismo, los accidentes de coches, las drogas o las enfermedades de trasmisión sexual, también deberían de concienciar sobre la importancia de la salud mental y la prevención de trastornos alimenticios y de lo graves y peligrosos que pueden ser. La difusión de campañas institucionales, a charlas en los colegios, y la erradicación de estereotipos en los medios de comunicación pueden ser un buen comienzo para la prevención. 

La anorexia nos lo quita todo, empezando por la sonrisa y afectando nuestro día a día. Hay muchos prejuicios entorno a esta enfermedad, y muchas personas no entienden que es una enfermedad más, que requiere tiempo para sanar, y que también mata.

Nos deberían de enseñar a querernos tal como somos, restarle importancia al físico y sumarle al alma, que al final es lo que perdura. 

Con todo esto, siendo de Bizkaia, me dirijo a los miembros del Parlamento Vasco para que tengan en cuenta esta situación y dirijan más campañas de concienciación para la prevención de los trastornos alimenticios.

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