Pregunta para Parlamento de Galicia

Mi hija tiene Trastorno Límite de Personalidad grave y ha pasado por varios intentos de suicidio necesita la incapacitación urgente, terapia y un piso tutelado para poder mantenerla viva y con una vida digna

519 personas la han apoyado
519 Apoyos
Patricia Vazquez Pregunta de Patricia Vazquez

Hola, soy Patri, vivo en La Coruña (Galicia) y mi hija de 21 años sufre TLP Trastorno Límite de Personalidad grave  con otros trastornos asociados. El trastorno de mi hija la ha llevado a intentos de suicidio, ya que su sufrimiento es tal que piensa que si se muere dejará de sufrir. También se ha hace autolesiones constantemente y me agrede, es una enfermedad muy difícil para ella y para mi. Inicio esta petición para pedir a las instituciones que le den la incapacitación a mi hija, además de un piso tutelado y terapia para que pueda llevar una vida digna con las necesidades que ella tiene.

Mi situación y la de mi hija son críticas, sólo estamos las dos. Mis padres, por edad y por salud, sólo me pueden apoyar emocionalmente. La familia sufre mucho, es inevitable, pero los amigos, por ejemplo, se acaban alejando. Los que la rodeamos necesitamos ayuda. Mi ciudad me ha ayudado mucho, agradezco a las entidades y a Servicios Sociales del ayuntamiento, que están muy implicados aunque estén atados de pies y manos.  

Hace unos meses, el 23 de febrero, tuvimos el juicio de incapacitación en todos los ámbitos, y se ha dictado sentencia. Ahora dependemos del juzgado nº3 de instrucción de Coruña para que agilice toda la burocracia y pase la tutela a la Funga. Serán ellos los que actúen como “curador” en todos los ámbitos y los que busquen lo solicitado (terapia, piso cuidados…). Esta sentencia indica su incapacitación, pero no cubre las 3 cosas que pido. La incapacitación es vital para que no tome decisiones fatales y malas para ella.

A mi hija le diagnosticaron inestabilidad emocional a los 13 años, no fue hasta los 18 que le diagnosticaron TLP grave. El Trastorno Límite de Personalidad es una afección mental por la cual una persona tiene patrones prolongados de emociones turbulentas e inestables. Estas experiencias interiores a menudo los llevan a tener acciones impulsivas y relaciones caóticas con otras personas. Mi hija a los 14 años ya estuvo ingresada en el área de Salud Mental Infantil de CHUS en Santiago de Compostela durante tres meses. 

A los 16 años, tuve que ceder la tutela a menores, condición “sine qua non”, para que tuviese acceso a terapia específica y estuvo interna, aunque pasaba mucho tiempo en casa. A los 17, la tuve que denunciar por violencia filio-parental, obligada, para que pudieran ingresarla en un centro terapéutico en Orense durante año y medio, que le vino muy bien para poder controlar su trastorno. Sin embargo, al cumplir los 18 y salir se descontroló de nuevo y la jueza de menores no pudo retenerla ahí por más tiempo. 

Cuando cumplió la mayoría de edad yo solicité la incapacitación para poder ayudarla y que tuviera los apoyos y recursos que necesitará. Le dieron una minusvalía del 55% y la incapacitación judicial, pero, la jueza aún no ha tramitado los papeles para que pueda ser una realidad. A efectos prácticos es como si no tuviera esa incapacitación lo que la priva de ayudas, terapia, piso tutelado y un control por parte de un adulto, ya que se ha fugado en varias ocasiones y tiene actividades de riesgo constantemente.

Mi hija tiene una vida desestructurada, sin higiene, sin sentido. Yo soy imprescindible para ella tanto en lo bueno como en lo malo. Hoy a sus 21 años vive en una casa okupa, sin agua, ni luz, con síndrome de Diógenes y sus mascotas. Ella me agrede, se autolesiona y no tiene ni autocontrol ni raciocinio para poder vivir sola, porque sin nadie a su lado puede intentar suicidarse y yo no estar ahí para impedirlo, porque tampoco acata mis normas o límites. La jueza aún no ha tramitado la incapacitación de mi hija y ella y yo no podemos continuar así, porque cada crisis o brote puede ser muy peligroso. Ella necesita un control y estar en un piso tutelado con sus necesidades y recursos. Además, en septiembre hubo un cambio en la ley de incapacitación, para que estas personas tengan más capacidad de decisión y una garantía de que sus derechos y libertades se respetan. Mi hija no tiene capacidad de decisión por su trastorno por lo que la situación para ella va empeorar mucho. 

Es una situación muy desesperante tener que luchar por la vida de tu hija cada día, para mantenerla viva y cuidada. Esto es un derecho de todas las personas y a ella no se le está dando. Necesito que la incapacitación de mi hija se tramite cuanto antes y se haga efectiva para que pueda estar cuidada y controlada como debe por su TLP. Este trastorno es muy duro. En una ocasión un abogado de la FUNGA me dijo que podría ser buena idea que denunciase a mi hija por las agresiones para que estuviera en la cárcel, porque ahí iba a estar controlada. Lo que no entienden es que mi hija no es mala, está enferma y me niego a pasar por ahí. De hecho, es demasiado buena porque cuando es consciente de lo que ha hecho, su remordimiento es tal, que solo se quiere morir. 

Ante toda esta situación pido al Parlamento de Galicia

  • La incapacitación para mi hija. Necesito que la Xunta y la jueza tramiten mi petición para que mi hija pueda vivir.
  • Más ayudas para que tome la medicación y poder hacer frente a las terapias. Los medicamentos ahora los tiene cubiertos por la seguridad social porque no vive conmigo, si viviera conmigo los tendríamos que pagar porque una vez que cumplen la mayoría de edad las ayudas se acaban.
  • Más terapias para estas personas con problemas de salud mental. Mi hija tiene 40 minutos de terapia cada dos meses por la seguridad social. Una cifra ridícula e insuficiente para un TLP grave, que no se puede controlar con medicación como otros trastornos.
  • Una plaza en un piso tutelado. Necesita una vivienda digna y adecuada a sus necesidades.
  • Prevención anticonceptiva.
519 personas la han apoyado
519 Apoyos

o