Pregunta para Cortes de Aragón

¿Cuántas personas más debemos de padecer cáncer en Aragón, para que destinen más recursos a curar esta enfermedad?

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Hola,

Mi nombre es Llanos, soy una chica de 33 años y actualmente me estoy recuperando de un cáncer de endometrio y estoy viviendo como mi padre lucha contra otro de tiroides. Como veis mi vida nunca ha sido fácil, pero justo cuando parecía que todo lo comenzaba a tener encaminado y  cuando me tocaba llegar a los 30 años; el destino me dio como regalo un cáncer de endometrio en un Estado primario y creo que desde ese momento, las cosas nunca han mejorado. Pero bueno, cosas de la vida.

El cáncer de endometrio, es un cáncer sin causa concreta y se suele dar en mujeres que ya han entrado en la menopausia y el hecho de que se diera en una mujer joven como yo de 30 años recién cumplidos y el estado en el que lo descubrieron no era lo más usual. En la mayoría de los casos cuando hay mujeres que presentan este tipo de cáncer siempre se opta por la extirpación quirúrgica del útero; en muy pocos casos deciden cambiar de sistema, siempre para salvar la vida de la paciente. En mi caso, decidieron, tras varias reuniones entre los médicos, se acordó que yo debía comenzar un tratamiento “a modo de experimento”; de hecho, iba a ser la única en Aragón con este tratamiento; con que antes de pasa por una operación y de renunciar completamente al hecho de poder tener hijos, acepté . Asi que a pesar de  tener  los primeros días difusos, y no me acuerdo si tuve tratamiento anterior o no; recuerdo casi desde el principio la pastilla llamada MEGEFREN.

En un primer momento me dijeron que seguramente el tratamiento duraría alrededor de un año, pero terminó durando poco más de dos años. Lo que conllevó un aumento bastante considerable del peso , lo que me impedía poder reconocerme en el espejo y problemas de atención, pensamiento y memoria y una medio depresión.
 

Reconozco que tras hablar con los médicos y darme ellos varios consejos, como comenzar a ir a un gimnasio y comenzar a correr (ambas cosas las hice); me lo comencé a tomar como si fuera un trabajo a través del cual lo que debía de conseguir era no desesperarme, que sólo iba a ser un año. Pero pasó el año y decidieron continuar, imagino porque como iba a través de la Seguridad Social, no solía coincidir con la primera doctora que me había descubierto la enfermedad. Eo unido a las pruebas que yo las llamaba “putaditas”, que consisten en tomar biopsias del útero/endometrio y sin anestesia. Llegó un momento que me llegó a desesperar de tal manera que me vine abajo y lo único que me tranquilizaba era el ejercicio

Políticos de las Cortes. Hoy me dirijo a ustedes para reivindicar que necesitamos más investigación, para que cánceres cómo el mío se detecten de manera precoz y puedan curarse.

Me gustaría saber si en sus programas políticos tienen alguna medida concreta en la cual se comprometan a destinar más partidas para investigar, concienciar, visibilizar y curar nuestra enfermedad.

Por todo ello, políticos de las Cortes de Aragón: ¿Cuántas personas más debemos de padecer cáncer en Aragón, para que destinen más recursos a curar esta enfermedad?

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